Fundamentos · 8 min de lectura
Cómo hacer prompts para ChatGPT: guía con ejemplos
Aprende cómo hacer prompts para ChatGPT con un marco de siete piezas, ejemplos de antes y después y los errores que más empeoran las respuestas.
Saber cómo hacer prompts para ChatGPT no consiste en memorizar fórmulas mágicas, sino en darle al modelo la información que también necesitaría una persona experta para hacer bien el trabajo. En esta guía tienes un marco de siete piezas (rol, contexto, tarea, restricciones, formato, ejemplos e iteración), comparaciones de antes y después y los errores que más empeoran las respuestas.
Por qué la mayoría de los prompts dan respuestas genéricas
ChatGPT responde a lo que lee, no a lo que tienes en la cabeza. Si escribes «hazme un post sobre productividad», el modelo tiene que adivinar para quién es, en qué red se publicará, qué extensión debe tener y qué tono usar. Cuando adivina, elige la opción más probable, que casi siempre es también la más genérica: una lista de consejos que podrías encontrar en cualquier parte.
La solución no es escribir prompts larguísimos, sino prompts completos. Un prompt de cinco líneas que responde a las preguntas clave suele superar a uno de veinte líneas lleno de adjetivos. Piensa en cómo le encargarías la tarea a un colega nuevo, muy capaz, que no conoce tu empresa ni tu proyecto: lo que le explicarías antes de empezar es justo lo que debe ir en el prompt.
Las siete piezas de un buen prompt
No todas las tareas necesitan las siete, pero repasarlas te ayuda a detectar qué falta.
1. Rol
Indica desde qué perspectiva debe responder: «Actúa como un editor de contenidos especializado en tecnología» o «Eres un profesor de matemáticas de secundaria». El rol orienta el vocabulario, el nivel de detalle y los criterios que el modelo prioriza. Funciona mejor cuando es concreto y está relacionado con la tarea; «eres el mejor experto del mundo» no aporta nada.
2. Contexto
Es la pieza que más mejora los resultados y la que más se olvida. Incluye la situación, el objetivo de fondo, quién leerá el resultado y lo que ya probaste. Por ejemplo: «Tengo una tienda online de café de especialidad; mis clientes preparan café en casa y quiero que vuelvan a comprar cada mes».
3. Tarea
Empieza con un verbo de acción claro (escribe, resume, compara, traduce, propone, revisa) y describe el entregable. «Escribe tres asuntos de email» es mejor que «ayúdame con un email».
4. Restricciones
Los límites evitan respuestas infladas: extensión máxima, número de opciones, palabras que no quieres, datos que no debe inventar. Una restricción muy útil es «si te falta información, pregúntame antes de responder».
5. Formato
Di cómo quieres recibir la respuesta: tabla con columnas definidas, lista numerada, JSON, email listo para enviar o texto con subtítulos. El formato te ahorra tiempo de edición y hace que las respuestas sean comparables entre intentos.
6. Ejemplos
Un ejemplo corto del estilo que buscas vale más que tres adjetivos. Si quieres textos con frases breves y humor seco, pega un párrafo que te guste y pide «sigue este estilo, sin copiar el contenido».
7. Iteración
El primer resultado es un borrador. La conversación posterior («más corto», «menos formal», «cambia el segundo punto») forma parte del proceso, y la veremos más abajo.
Cómo hacer prompts para ChatGPT paso a paso: un ejemplo completo
Veamos la diferencia con un caso de negocio. Este es el prompt que escribe casi todo el mundo:
Escribe un email para promocionar mi curso.
Y esta es la versión con el marco aplicado:
Rol: eres un redactor de email marketing para pequeños negocios de formación. Contexto: vendo un curso online de fotografía con el teléfono para principiantes. Mi lista la forman personas que descargaron una guía gratuita hace un mes, pero todavía no compraron nada. El curso dura cuatro semanas y la inscripción cierra el viernes. Tarea: escribe un email para invitarlos a inscribirse. Restricciones: - Máximo 150 palabras. - Sin frases exageradas como «oportunidad única». - No inventes testimonios ni cifras. Formato: tres opciones de asunto (máximo 45 caracteres) y después el cuerpo del email con una sola llamada a la acción.
La segunda versión no es más larga por capricho: cada línea elimina una suposición. El modelo ya sabe a quién le habla, qué los frena (todavía no compraron), qué urgencia es real (el cierre del viernes) y qué no debe hacer.
Un orden práctico para escribir tus propios prompts es empezar por la tarea, porque es lo único imprescindible, y después preguntarte: ¿qué tendría que saber alguien de fuera para hacerlo bien? Las respuestas se convierten en el contexto. Luego añade los límites que te importan y, por último, el formato en que quieres recibirlo. El rol puede ir al principio, pero es lo último que necesitas pensar: suele deducirse solo de la tarea. Si el resultado aún no te convence, el siguiente paso casi siempre es añadir un ejemplo de lo que esperas, no más adjetivos.
Más ejemplos de antes y después
Estudiar un tema
Antes: explícame la fotosíntesis. Después: explícame la fotosíntesis como si tuviera 15 años y un examen el lunes. Usa una analogía cotidiana, luego los pasos principales en una lista numerada y termina con cinco preguntas de repaso con sus respuestas al final.
Resolver un problema de hoja de cálculo
Antes: fórmula para sumar ventas. Después: tengo una hoja de Google Sheets con fechas en la columna A y montos en la columna C. Necesito una fórmula que sume solo las ventas de marzo. Dame la fórmula, explícala en dos líneas y dime qué cambiar si las fechas están guardadas como texto.
Pedir ideas
Antes: ideas para mi canal de cocina. Después: tengo un canal de recetas rápidas para personas que trabajan desde casa. Propón 10 ideas de video de menos de 60 segundos, con ingredientes fáciles de conseguir en cualquier supermercado. Preséntalas en una tabla con: título, ingrediente principal y por qué funcionaría.
Fíjate en el patrón: el «después» siempre añade público, objetivo y formato. Esas tres cosas resuelven la mayoría de los problemas.
Iterar: la conversación también es parte del prompt
Incluso un prompt excelente puede quedarse corto en algo. En lugar de empezar de nuevo, corrige sobre lo que ya tienes con instrucciones concretas:
- Señala qué conservar: «Mantén la estructura, pero reescribe la introducción con un tono más cercano».
- Pide variantes: «Dame dos versiones más del asunto, una con una pregunta y otra con un número».
- Haz que te pregunte: «Antes de reescribirlo, hazme tres preguntas sobre lo que no tengas claro».
- Pide que se evalúe: «Revisa tu respuesta con estos criterios: claridad, extensión y llamada a la acción. Corrige lo que no cumpla».
Cuando una conversación se alarga mucho y empieza a mezclar instrucciones antiguas, abre un chat nuevo y pega un resumen limpio de lo que quieres. Y si repites a menudo el mismo tipo de petición, guárdala como plantilla o añade tus preferencias fijas (tono, idioma, nivel de detalle) en las instrucciones personalizadas de ChatGPT para no escribirlas cada vez.
Errores frecuentes y cómo corregirlos
| Error | Qué pasa | Corrección |
|---|---|---|
| Palabras vagas («algo bueno», «cosas interesantes») | El modelo rellena con lugares comunes | Cámbialas por criterios concretos: «tres ideas que se puedan hacer en una tarde» |
| Varias tareas mezcladas en una frase | Responde a medias o prioriza la equivocada | Numera las tareas o divídelas en varios mensajes |
| Pedir datos sin dar la fuente | Puede inventar cifras o citas | Pega el texto o los datos y pide que se limite a ellos |
| Decir solo lo que no quieres | Sigue sin saber qué sí quieres | Acompaña cada «no» con una alternativa |
| No indicar el formato | Recibes párrafos largos difíciles de reutilizar | Pide tabla, lista o plantilla |
Recuerda además que ChatGPT puede equivocarse con total seguridad aparente. Para datos, leyes, salud o dinero, verifica siempre la respuesta en fuentes oficiales.
Atajos para no empezar de cero
Si prefieres no escribir el marco a mano cada vez, el generador de prompts para ChatGPT convierte una idea en un prompt con rol, contexto, tarea, requisitos y formato; en el nivel Experto añade además un ejemplo y una comprobación de calidad. Si ya tienes un prompt escrito, pégalo en el verificador de prompts: lo puntúa de 0 a 100 según incluya rol, tarea, contexto, público, restricciones, formato, ejemplos, tono y estructura, y te dice qué falta. Ambos funcionan en tu navegador y sin registro.
Para inspirarte, la biblioteca de prompts reúne plantillas por categorías, y en la guía de técnicas de ingeniería de prompts encontrarás métodos más avanzados como few-shot, descomposición de tareas o salida estructurada.